Meteorología prevé que las temperaturas se mantengan altas hasta el lunes.
El brote veraniego de este otoño retrasado respetará también el puente de Todos los Santos. Después de una semana con temperaturas máximas casi invariablemente por encima de los veinte grados en toda Asturias, la previsión guarda el calor hasta el lunes. Puede llover el domingo, «sobre todo por la tarde», precisa el delegado en Asturias de la Agencia Estatal de Meteorología, Íñigo Caballero, pero «el temporal de frío y lluvias que llega habitualmente en torno al 1 de noviembre se retrasará este año al menos hasta mediados de la próxima semana». El calor de este final de octubre, apunta, se explica con un anticiclón concentrado en la zona oriental de la Península que ha impedido la entrada de borrascas y se ha combinado con un flujo de viento sur para dar lugar a esta situación térmica «no del todo inusual en estas fechas». El pronóstico adelanta nubes, alguna precipitación el domingo y el lunes y temperaturas en leve descenso a lo largo del puente.
Eso ayudará al turismo, o eso esperan los hosteleros, que se enfrentan a las tres jornadas festivas sin cifras con que traducir su expectativa pero con la previsión de que predomine el turismo «interno y de cercanías» y aún «con una acusada contracción en su capacidad de gasto». Javier Orta, director técnico de Hostelería de Asturias, prevé que se mantenga la tendencia del verano y del puente del Pilar y que el tiempo ayude a «salvar este trimestre, que será muy complicado».
En las carreteras asturianas, Tráfico espera el desplazamiento de 400.000 vehículos desde esta tarde. Los puntos más conflictivos se ven en Muros de Nalón y Unquera-Llanes y el dispositivo especial movilizará a 220 guardias civiles.
fuente/lne.es


